Recientemente Prensa Latina, publicación oficialista, reportó que “Cuba dispone de otros 10 mil 770 licenciados en Enfermería y 10 mil 829 en Tecnología de la Salud.” El ministro de Salud José Ramón Balaguer, durante la graduación de “especialistas en la enseñanza superior” resaltó “la importancia que tiene para el país la labor conjunta de especialidades fundamentales como la Estomatología, Medicina, Enfermería y Tecnología, para ganar en calidad de los servicios médicos.” Expresó “que en todos los rincones de Cuba se brinda el servicio de rehabilitación, otro ejemplo de la salud pública de la isla …”
Sin embargo, pudiéramos considerar que en los artículos que se reproducen abajo de Darsi Ferrer y de Lucas Garve, periodistas independientes residentes en La Habana, el ciudadano en Cuba responde con cierto asombro a estas afirmaciones tan prometedoras acerca el sistema de salud en la isla. En el artículo de Darsi Ferrer nos enteramos que en el hospital Calixto García, centro médico que disfrutaba de gran notoriedad, existe un comportamiento francamente alarmante dado la falta de higiene. Pero las dificultades no se limitan a la higiene ya que, como nos enteramos por Lucas Garvez, si un ciudadano en Cuba necesita cirugía con cierta urgencia tiene que pagarle directamente al cirujano lo que le puede costar el sueldo de casi un año.
A continuación encontrara mas detalles sobre estas deficiencias del sistema de salud cubano en los artículos, desde Cuba, de los periodistas independientes Darsi Ferrer, 1) De paso por el Calixto, y de Lucas Garve, 2) La vida real.
José A Hernández, MD
Presidente, CubaResponde
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1) De paso por el Calixto
Darsi Ferrer
LA HABANA, Cuba, junio – Por estos tiempos no es aconsejable someterse a intervenciones quirúrgicas en el hospital Calixto García, hace unas décadas institución insignia del sistema de salud cubano. En el Calixto reciben atención médica los pobladores del municipio Plaza, de la capital habanera.
El departamento central de cirugía del hospital tiene siete salones en los que se programan de 3 a 5 casos por día. En ellos sólo disponen de un juego de tijeras por salón para las operaciones. Desde hace años no hay cloruro de benzanconio (solución antiséptica), y las tijeras sucias las enjuagan en agua con alcohol; luego se saltan el paso de esterilizarlas en la autoclave por 45 minutos, y las vuelven a utilizar en el paciente que continúa en el turno operatorio.
Los profesionales se quejan de la suciedad en los salones. El personal de limpieza es insuficiente y se acumula la basura, hasta desperdicios contaminados con gérmenes altamente infecciosos. No se recuerda cuando fue la última higienización que se realizó con productos químicos en los locales.
Los trabajadores de los salones incumplen las normas técnicas elementales de asepsia y antisepsia: entran en las áreas estériles con prendas y ropas de calle debajo de los piyamas, sin cubrir el cabello adecuadamente con los gorros. En no pocas ocasiones escasean los cepillos y jabones para el lavado de las manos.
Los pacientes se encuentran en la situación de que a veces no hay sábanas en las salas de pre y post operatorio. A las enfermeras se les hace difícil evitar que los enfermos permanezcan desnudos delante de todos. A los operados les colocan una ampolleta de inyecciones en el extremo de las sondas uretrales a falta de bolsas colectoras de orina. Cada cierto tiempo las quitan y vacían el contenido en un frasco de suero vacío.
En el mes de abril un paciente al que sometieron a un vaciamiento ocular adquirió una infección durante la operación que casi le cuesta la vida. Por las relaciones de su familia, el caso tomó connotación y los directivos del hospital ordenaron una investigación. La conclusión de los epidemiólogos fue que el instrumental que analizaron estaba contaminado con gérmenes patógenos.
Baby Lorent, popular cantante de reguetón, pagó por debajo de la mesa para que atendieran adecuadamente a su pareja. A ella le realizaron un implante de mama y a los pocos días hubo que retirárselo de urgencia por las graves complicaciones de la infección que contrajo durante la intervención.
Al personal del departamento de cirugía estética lo apodan “los mafiosos”. Las agotadoras trabas para que un paciente logre ser sometido a una operación de cirugía estética desaparecen cuando aparecen los ofrecimientos de pagar con dólares por la izquierda.
El cirujano Millares es considerado un bicho raro por sus colegas. Encuentran irracional que él no abandone de una vez sus continuas protestas exigiendo que se cumplan con rigor las normas reglamentadas para el trabajo en los salones.
La situación del Calixto García representa la realidad de la mayoría de los centros médicos del país. Entre otras razones, esto se debe a la frustración de los trabajadores de la salud por la falta de perspectivas de progreso, lo que los desmotiva e insensibiliza. A ello se suma la ausencia en la legislación vigente de mecanismos de indemnización a los pacientes víctimas de negligencias médicas.
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2) La vida real
Lucas Garve
LA HABANA, Cuba, agosto – Al cabo de sus 82 años, José tiene que ser intervenido quirúrgicamente. Padece de un pequeño tumor cancerígeno en la vejiga. Con el resultado de sus análisis clínicos en la mano, fue a ver al cirujano. Solamente le faltaba la donación de sangre reclamada para el ingreso en el hospital donde lo operarían.
Entonces, uno de sus hijos planteó esta situación a un amigo que le resolvió el problema con una donación a nombre de José. Estimulado por la rápida resolución de todo lo necesario para la operación, el anciano volvió a la consulta del cirujano con todo en regla. Ahora, ocurre que el cirujano sale de vacaciones y José continuará con el carcinoma en la vejiga hasta el próximo mes.
¿Cómo solucionar esto más rápido? Pues hablas con el médico y le pagas. Aquí ya comienza el interés, se dirá usted. Si hoy en día, necesita de una operación, mejor es que cuadre con el cirujano y resuelva de inmediato su problema. Si no, tendrá que esperar. Generalmente, las operaciones cuestan entre 50 ó 60 pesos (cuc), unos 1250 pesos en moneda nacional.
En Cuba, el servicio de salud es gratuito. No obstante, las dificultades económicas y la escasez de médicos han provocado un descenso notable en la atención médica y clínica. Miles de ellos están fuera de la isla en misiones sanitarias, unos 30 mil, según informaciones oficiales.
El mes pasado hubo graduaciones masivas de médicos en todas las facultades de medicina del país. Incluso, varios cientos de graduados provienen de países latinoamericanos y ahora regresan a sus países de origen. Pero esos son profesionales que inician una carrera profesional y por muy buenos resultados que hayan obtenido, solamente la experiencia y el estudio permanente los convertirán en excelentes galenos.
Por otra parte, la desvalorización de los salarios tiene mucho que ver con los problemas que ocurren en esta esfera. Una persona que limpie pisos, con dos salarios iguala prácticamente en salario a un médico. La diferencia está en la finalidad de la profesión y el sacrificio de estudiar tantos años para obtener el título.
En la vida real, los profesionales requieren una mejor remuneración. Últimamente, las autoridades han recalcado que cada quien ganará de acuerdo a sus ocupaciones y responsabilidades. Pero las medidas necesarias para corregir los errores aún parecen estar trabadas en los entresijos de las redes de la burocracia. Mientras, las personas como José se verán obligadas a esperar por la atención médica o a pagar para que los atiendan de inmediato.
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