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Exiliados apoyan el concierto de Juanes

Saturday, August 22nd, 2009

Exiliados apoyan el concierto de Juanes - enlace con original

EFE

El Nuevo Herald - agosto 21 del 2009

Una treintena de activistas políticos y de derechos humanos del exilio cubano en Miami respaldó el miércoles el polémico concierto que el cantante colombiano Juanes prevé ofrecer en Cuba el próximo 20 de septiembre.

“Fundamentamos el apoyo en nuestras propias experiencias a lo largo de estos 50 años de tiranía, y en reconocer el escenario real de un pueblo incomunicado del resto del mundo, que siempre ha reaccionado con alegría y agradecimiento profundo a sus visitantes libres”, dijeron en un comunicado.

El grupo indica que impedir al interprete de “A Dios le pido” y a otros artistas expresarse y dar a conocer su música es adherirse a la misma posición de “censura” que ha implementado el régimen castrista en 50 años y que viola la Carta Universal de los derechos humanos.

“Si estamos ante una tiranía que siempre ha objetado, rechazado y censurado a cantantes distinguidos en el mundo libre por sus letras a favor de la libertad, el amor, la paz, y acepta hoy la iniciativa de Juanes, ello es porque le es muy difícil decir ‘no’ a tan distinguida personalidad internacional, pero deseos no le faltan”, expresaron.

En su opinión, la intención de Juanes puede ser perfecta porque aparte de regalar su música al ‘‘pueblo esclavo de Cuba también -y aunque no sea su propósito- puede abrir una brecha de reclamación cívica de libertad al pueblo cubano”.

“Y apoyando el concierto de Juanes estamos colaborando a ello”, afirmaron los representantes de las organizaciones Cuba Study Group, el Comité Cubano Pro Derechos Humanos, Consenso Cubano y el Partido Demócrata Cristiano, entre otras.

Recordaron que las “apasionadas posiciones” rechazaron otros eventos que generaron resultados positivos como una visita de los exiliados en 1978, que fue un reencuentro directo del pueblo de la isla con la familia.

Aseguraron que aquella visita supuso la manifestación de un sentimiento de pueblo a pueblo que el régimen castrista no pudo controlar y que se despertaron conciencias adormecidas por el ostracismo y la separación que impone “el sistema totalitario de los hermanos Castro”.

“En aquella primera etapa el pueblo cubano optó por emigrar. Tratemos que hoy no se siga cometiendo el mismo error y se busquen soluciones dentro de Cuba”, sugirieron.

En la carta se recuerda también que el exilio también se opuso a la visita de la Comisión Internacional de Derechos Humanos en 1988, que resultó ser un “triunfo” para el pueblo cubano con muchos resultados tangibles.

“A pesar de las severas críticas de algunos exiliados, por esa acción se movilizó una parte considerable del pueblo para hacer sus denuncias y ese informe sirvió para que todos los años siguientes se condenara a la tiranía y se nombrara un relator especial que mantuvo al régimen a la defensiva por muchos años”, afirmaron.

La visita del papa Juan Pablo II, agregaron, recibió también críticas de toda índole, incluso algunos trataron de abortarla, pero se realizó y “fue positiva”.

“Después de la visita del Papa se abrieron puertas y horizontes para los religiosos cubanos que no podían rezar en público y eran discriminados. Se cantó a la paz, a la vida, y a ser libres, despertando a millones de jóvenes habituados a tomar el odio como base en sus vidas, pidiendo libertad después que el Sumo Pontífice expresara ‘No tengan miedo”’, señalaron.

El “Concierto por la Paz” de Juanes ha sido rechazado por los principales grupos anticastristas y reconocidos artistas e intelectuales cubanos en el destierro.

Esos grupos y artistas cubanos han coincidido en señalar que Juanes en vez de cantar por la paz en un país que no está en guerra, debe ofrecer un concierto por la libertad de los cientos de presos políticos de la isla caribeña, por la convocatoria a elecciones y el respeto a los derechos humanos.

El pasado viernes, un grupo de exiliados destruyó a golpe de martillo copias de discos del artista colombiano y quemó una camisa negra en la famosa Calle Ocho de Miami.

Juanes se ha defendido argumentando que el evento, a realizarse en la Plaza de la Revolución, en La Habana, carece de tintes políticos y que es un “concierto blanco” producto del amor que le tiene a Cuba.

La música puede esperar

Sunday, August 9th, 2009

Paquito D’Rivera

8 de agosto, 2009

El Nuevo Herald - enlace con original

Desde la llegada de Fidel Castro al poder, comenzó a salir un verdadero ejército de “defensores de Cuba”. Eran los admiradores de figuras ya desprestigiadas y démodé como Lenin, Stalin y Mao, y a quienes la muerte del Che Guevara les vino como anillo al dedo para sustituir a sus anticuados, inquietantes e izquierdistas ídolos anteriores.

El problema es que esta “compasión cubana” parece tocar solamente a los cubanos simpatizantes de la dictadura, ignorando a los cientos de miles de exiliados, familias separadas, marginados políticos y religiosos, presos, fusilados y muertos en el mar huyendo del paraíso castrista en el que estos turistas de revoluciones ajenas se toman sus vacaciones ideológicas.

Recientemente, un grupo de artistas, educadores, académicos, profesionales y empresarios americanos han escrito una carta al presidente quejándose del embargo cultural contra la dictadura castrista. Exigen su derecho inalienable a viajar libremente a la isla y a recibir sin condiciones a cuanto artista envíe a puertos americanos la Cuba de Castro. Ni una sola palabra en cuanto a los millones de cubanos que desean salir y entrar de su país. ¡Qué egoísmo, caray!, hablar del “desinhibido flujo de arte, cultura, información, ideas y debates” cuando a millones de cubanos se les niega el derecho a la más básica información a través de internet, y mientras periodistas independientes viven amenazados o cumplen ya cárcel por el solo delito de informar e informarse. ¿Qué ciudadano cubano podría enviarle un documento de esta índole a Raúl Castro sin terminar en la cárcel, después de una soberana y marxista pateadura?

Que esa petición lleve las firmas de Harry Belafonte, Carlos Santana y otros miembros de la incoherente “izquierda caviar” americana no me extraña. Pero la adherencia de algunos de mis compatriotas y colegas músicos, conociendo muy bien lo que significa realmente “un diálogo respetuoso con el gobierno de Cuba”, me parece, cuanto menos, ridícula. Más apropiado sería una misiva al gobierno de los Castro, demandando el derecho de todos los cubanos a expresarse sin coacción, entrar y salir de nuestro país, elegir a nuestros gobernantes, y entonces pedir la firma de estos artistas, educadores, académicos, profesionales y empresarios americanos tan interesados en el libre flujo de las ideas. Mientras, la música puede esperar.

Judges: Miami school board can ban book about Cuba

Saturday, February 7th, 2009

By WALTER PUTNAM, Associated Press Writer - link

Thu Feb 5

ATLANTA – Miami school officials can remove from library shelves a book about Cuba that depicts smiling children in communist uniforms but avoids mention of problems in the country, a federal appeals court ruled Thursday.

The 11th U.S. Circuit Court of Appeals said the Miami-Dade County School District wouldn’t be infringing freedom of speech rights by removing 49 copies of “Vamos a Cuba” and its English-language version, “A Visit to Cuba,” from its libraries. The board has argued that the books, for children ages 5 to 8, present an inaccurate view of life in Cuba.

The board voted to remove the book in 2006 after a parent who was a former political prisoner in Cuba complained. A federal judge in Miami later ruled that the board should add books of different perspectives instead of removing offending titles.

However, the panel of the 11th Circuit sided with the school board in a 2-1 ruling.

“There is a difference between not including graphic detail about adult subjects on the one hand and falsely representing that everything is hunky dory on the other,” Judge Ed Carnes wrote.

Circuit Judge Charles R. Wilson wrote in dissent that it appeared the book was banned for political rather than educational reasons.

Howard Simon, executive director of the ACLU of Florida, said the two judges managed “to twist the law into a pretzel.”

“But what can’t be evaded is censorship, is censorship, is censorship. I’m sorry, there is no way to evade that,” Simon said. He promised “further legal action to prevent the shelves of Miami-Dade school libraries from being scrubbed of books that some people find to have an objectionable view point.”

Schools Superintendent Alberto M. Carvalho said in a statement he was glad the issue was resolved.

The 2001 book by Alta Schreier contains images of smiling children wearing uniforms of Cuba’s communist youth group and celebrating the country’s 1959 revolution. In discussing daily life, the book says children work, study and play the same way children in other countries do.

Juan Amador, whose complaint prompted the board to pursue the book’s removal, was outraged that the book made no mention of lack of civil liberties, political indoctrination of school children, food rationing or child labor. He said in his complaint to the school board that the book “portrays a life in Cuba that does not exist.”

ACLU attorney JoNel Newman had argued at a 2007 hearing that political discussions need not be required for books for elementary students. She questioned whether a book about the Great Wall of China must mention Chinese communist leader Mao Zedong.

El naufragio cubano

Sunday, January 18th, 2009

Después de medio siglo de revolución, la economía de la isla está en bancarrota

MAITE RICO 

EL PAíS  - enlace

Madrid - 05/01/2009

El máximo líder cubano, Fidel Castro, y su hermano Raúl, presidente del país, han decidido pasar de puntillas por el 50º aniversario de la revolución que los aupó al poder. Y es que la población, sumergida en la lucha por la supervivencia, no está para celebraciones. El régimen esgrime “los huracanes y la crisis financiera internacional”, además del embargo estadounidense, para explicar el hundimiento de la que fuera la tercera potencia económica de Latinoamérica en 1957. Los economistas, y muchos cubanos de a pie, califican de “coartadas” esas razones y culpan a un “sistema disfuncional y totalitario”.

Los cubanos viven peor hoy que hace 50 años: lo dicen ellos y lo confirman las estadísticas. Desde que Moscú suspendió los subsidios en 1990, la isla no levanta cabeza y la producción está paralizada. El salario (un promedio de 400 pesos o 15 euros al mes) no alcanza para cubrir las necesidades básicas de una familia, como ha reconocido el propio Raúl Castro. Los alimentos que se reparten con la cartilla de racionamiento apenas dan para una semana.

Las penurias se han agudizado con la introducción de la doble moneda: los cubanos reciben el sueldo en pesos, pero deben comprar toda una serie de artículos en pesos convertibles o CUC, rebautizados popularmente como chavitos. Un CUC equivale a 24 pesos nacionales (un euro). Los pesos sirven en las bodegas de alimentos subsidiados, en las tiendas de ropa reciclada (de segunda mano) o en las guaguas. En cambio, la carne de res, la leche, buena parte de las medicinas, la ropa nueva o los electrodomésticos tienen que pagarse en CUC y a precios estratosféricos. En la tienda Palco, por ejemplo, un litro de leche vale 3,17 dólares (2,28 euros) y una lata de atún, 4,27 (2,3 euros). El Estado pretende así recuperar el circulante en divisas y reducir el déficit público.

El problema es que sólo los cubanos que tienen contacto con el turismo, trabajan en empresas mixtas o reciben remesas de familiares en el exilio pueden acceder al CUC. La mayoría de la población sólo maneja pesos y pasa necesidades. “La brecha social es cada vez mayor y la desigualdad en el ingreso se ha duplicado”, comenta desde La Habana el economista Óscar Espinosa.

Cuando Raúl Castro permitió el acceso a ordenadores y telefonía móvil, muchos cubanos se encogieron de hombros. “¿De qué me sirve?”, pregunta Sara, que acaba de licenciarse como programadora de Informática y gana 400 pesos al mes. “¡Si ni siquiera puedo comprarme unos zapatos decentes! Una computadora vale 1.000 CUC, y el teléfono móvil, 60 CUC, más otros 121 la línea. Y a ti no te pagan en chavitos. ¿Cómo tú vas a comprar nada?”.

Carmelo Mesa-Lago, profesor de la Universidad de Pittsburgh, no duda en calificar de “desastrosa” la política económica cubana de los últimos 50 años, jalonada por “la colectivización y la centralización, siete cambios de organización económica, cuatro cambios de estrategia de desarrollo y destrucción del incentivo individual”. Sonados y costosos fracasos, como el empeño de Fidel Castro por lograr una zafra de 10 millones de toneladas de azúcar, criar vacas que dieran leche de sabores o establecer plantaciones de café a una altitud inadecuada, reflejan las arbitrariedades de un régimen que ha sobrevivido gracias a los subsidios externos.

La caída de la URSS puso fin a unas ayudas de 65.000 millones de dólares (cinco veces el Plan Marshall con el que EE UU contribuyó a la reconstrucción europea tras la II Guerra Mundial). Comenzó entonces un periodo de penurias del que la isla no ha salido todavía, a pesar de que Venezuela tomó el relevo, en 1999, como benefactor de Castro: Hugo Chávez suministra a Cuba el 57% de sus necesidades de combustible a precios preferenciales, que en 2008 supuso un subsidio de entre 2.500 y 3.000 millones de dólares.

Si en 1957 sólo Argentina y Uruguay superaban a Cuba en renta por habitante, hoy la economía cubana es la penúltima del continente, por delante de Haití. Incluso si se aceptaran las cifras del Gobierno, Cuba se situaría en el puesto 21º de América Latina. El régimen se niega a calcular la pobreza con los métodos homologados. Aún así, un 46% de los habitantes de La Habana se consideran pobres o muy pobres.

Los subterfugios estadísticos no pueden ocultar la dimensión del naufragio. Esqueletos de fábricas e ingenios abandonados salpican el paisaje de la isla. La Habana languidece con sus edificios en ruinas. Los mercados están desabastecidos y la gente resuelve la comida en el mercado negro.

En 1958, Cuba producía casi el 80% de los alimentos que consumía y era el principal proveedor de hortalizas de EE UU. Hoy es al revés: la isla importa más del 80% de la cesta básica y la mayor parte de los alimentos viene de EE UU, quinto socio comercial de Cuba a pesar del embargo decretado en 1962. Actualmente, más del 50% de las tierras cultivables están ociosas. En 2007, la producción de azúcar se hundió a 1,2 millones de toneladas, la peor desde 1903. El turismo, las remesas de los exiliados y los subsidios venezolanos compensan el déficit de la balanza comercial.

Del deterioro no se libran ni los logros esgrimidos por la revolución. Si bien en los años cincuenta Cuba ya tenía la menor mortalidad infantil y uno de los índices más altos de alfabetización de Latinoamérica, la revolución extendió la educación y la salud a las zonas rurales. Hoy, casi la mitad de los 60.000 médicos está en las “misiones internacionales” pagadas por Venezuela. No hay ambulancias y los medicamentos escasean. La educación tampoco se salva de la debacle, debido a la masiva deserción del profesorado. Según el diario oficial Granma, las escuelas e institutos de La Habana tienen un déficit de 8.576 profesores.

En teoría, Raúl Castro es consciente del desastre, pero su aparente espíritu reformista tiene el contrapeso de su hermano Fidel, que “boicotea los cambios”, señala Carmelo Mesa. La revolución que prometió libertad e igualdad ha construido “una sociedad totalitaria e injusta”, dice Espinosa.

El PP denuncia la falta de facturas en un viaje a Cuba para un estudio

Friday, January 16th, 2009

La Nueva España (lns.es) - enlace

María Teresa Menéndez. arcihvo

J. M. C. 

El 22 de marzo de 2007, el Ayuntamiento, el Consejo de la Juventud Local y el Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (Cenesex) firmaron un convenio, con una vigencia hasta el 31 de diciembre de este año, con el objetivo de promover «el intercambio de conocimientos y experiencias del trabajo realizado en el ámbito de la educación afectivo-sexual por parte del Cenesex y del Conseyu de Mocedá de Xixón». 

 

María Teresa Menéndez, del PP, denunció ayer que «hasta ahora no existen ni memoria de las actividades realizadas, ni datos financieros, ni tan siquiera facturas». Por ello, la edil afirmó que «es un convenio de cooperación viajera», ya que «viajes hubo, pero no de trabajo». Ante esta situación, los populares inquirirán al concejal responsable de Cooperación, Jesús Montes, para que explique los motivos por los que del citado convenio no se conoce documento alguno. Señaló Teresa Menéndez que el Ayuntamiento debe contribuir al convenio con un total de 53.000 euros, de ellos 15.000 euros en 2007, 18.000 euros en 2008 y los restantes 20.000 euros en 2009. En el convenio se recoge que «el pago de la subvención correspondiente a cada anualidad se realizará una vez justificada la misma». En el texto aparece que la justificación se efectuará con «la memoria de todas las acciones realizadas, el informe financiero de los gastos y los comprobantes originales de las facturas».

Playing Castro’s Tune

Wednesday, January 14th, 2009

In this two part series, Stephen Evans travels to Cuba to look for the links between the country’s music and its revolution.

He explores how political and social change impacted on the music and musicians’ lives.

BBC RADIO - Link

Part one

On January 1 1959, General Batista’s regime in Cuba was overthrown by Fidel Castro’s 26th of July Movement.

 

Prior to the revolution, Batista created a playground for the rich and famous from the United States.

 

Havana became a centre for the drugs and gambling underworld. Its casinos and night clubs also supplied work for a myriad of musicians and entertainers including Bobby Carcasés, who Stephen meets at his Havana home.

 

The revolution also created a mass exile to Puerto Rico, Miami, Florida and New York, including musicians like Grammy award winning jazz trumpeter, Arturo Sandaval.

 

Vehemently anti Castro, Arturo explains how artistic freedom was curtailed: “… to play Jazz in Cuba was a nightmare.”

 

Musicians who stayed in Cuba tell a different story. They point to how support of culture and the arts became a priority for the government.

 

In 1962, just a year after the Bay of Pigs invasion, the Castro regime implemented a music policy to improve the standards of its musicians.

 

The Escuela Nacional de Arte or National Art School was founded in Havana and teachers were sent for training to the Soviet Union.

 

One surprising beneficiary was Pablo Menendez, son of American blues and jazz singer Barbara Dane, who in 1966 at the age of 14 moved from America to Cuba to study at the Escuela Nacional de Arte.

 

Forty two years later, Menendez still lives in Havana leading his Afro Cuban fusion group, Mezcla.

 

He points to the fact that post revolution, Cuba is able to define its own music away from the influence of American recording companies.

 

How did a common musical heritage, which was split in 1959, developed differently into two parallel lives?

 

First broadcast 7 January 2009

‘Cuba on Screen:’ A revolution in films

Wednesday, January 14th, 2009

BY LEWIS BEALE

Wednesday, January 14th 2009, 

NYDAILYNEWS.COM-Latino - Link

In the 1968 Cuban film “Memories of Underdevelopment,” a Havana intellectual attempts to figure out his place in the new revolutionary society.

Director Tomás Guitérrez Alea’s work is a classic film about alienation. It was also a hit on the international film circuit, and announced the arrival of a new, vibrant Cuban cinema.

“It’s a complex film that deals with intellectual issues,” says Harris Dew, who has included “Memories” in “After the Revolution: Cuba on Screen,” a series of 11 feature films made by and about Cubans that he has programmed at the IFC Center (www.ifccenter.com), 323 Sixth Ave., at Third St., running every weekend now through April 5.

“The energy in [many of] these films was the energy of the early days of the revolution,” says Dew.

 

“Here was a very little country doing something radical and new. It had basically no film industry prior to the revolution, but … they looked on it as a way to reach people who didn’t have a lot of education.”

 

The IFC series is one of two film programs organized to coincide with the 50th anniversary of the Cuban revolution.

 

The other, “Cuba in Harlem: A Documentary Retrospective,” is a series of more than 30 nonfiction works about everything from the Bay of Pigs to baseball that will be screened in Harlem at the new Maysles Cinema (www.mayslesinstitute.org), 343 Lenox Ave., between 127th and 128th Sts.

 

Despite their differences, however, both retrospectives recognize that the victory in January 1959 by Fidel Castro and his ragtag army was as much cultural as it was political.

 

In other words, Cuban films had a message, but were entertaining. The IFC selection “Cecilia” (1981) tells the story of a 19th century interracial love affair, but also deals with class issues.

 

“Amada” (1982) is another love story set during World War I, as well as a critique of bourgeois values.

 

And “I Am Cuba” (1964), although directed by a Russian, documents the conditions that led to the overthrow of the Batista regime. It also features some of the most mind-boggling camera work ever put on film.

 

“There’s this feeling that state-sponsored art might be didactic,” says Dew, “but these films offer a more complex picture, and make the argument that artists working in film in Cuba were dealing with complex issues, and not just hewing to the party line.”

 

Highlighting the documentary program are two works by Saul Landau, “Fidel” (1969) and “The Uncompromising Revolution” (1988), in which the American filmmaker charts the course of the revolution through interviews with Castro himself.

 

On the lighter side are films like “Estética” (1985), a look at beauty customs in Cuba, and “With a Stroke of the Chaveta” (2007), which explores the history of reading classic works of literature at cigar factories.

 

lbeale_2000@yahoo.com

Pablo Milanés confiesa su anticastrismo

Wednesday, January 14th, 2009

Alberto Müller

Enero 12, 2009 

Pablo Milanés desconfía del castrismo

Enlace con artículo en el blog de Alberto Müller

El famoso cantautor cubano, Pablo Milanés, acaba de expresar en una entrevista concedida en España, que podríamos calificar de una confesión pública, su profunda desconfianza con el régimen castrista.

Y es importante destacar, que la mayoría de los puntos de vista emitidos por Milanés recogen con admirable precisión el pensar y el sentir de la juventud cubana de intramuros en la actualidad.

A algunos les podrá disgustar que el cantautor de canciones inolvidables, como “Yolanda”, “Amo esta isla” y “Yo no te pido”, entre otras tantas, algunas hasta con loas a la revolución, con la que simpatizó sin fisuras en sus primeros tiempos, haya demorado tanto tiempo en descubrir el desastre caótico y represivo de la revolución cubana y la falta de libertad de expresión en la isla, pero la verdad es que la declaración de Milanés estremeció, sin simulación alguna, esa plataforma engañosa e injusta del régimen que gobierna en la isla.

Cuando pasamos revista a los 50 años del castrismo, nos percatamos de que el régimen ha logrado distanciar a algunos cubanos de intramuros con los del destierro, al menos transitoriamente, por la absoluta falta de libertad de prensa en la isla.

 

 La desinformación y la mentira, el régimen las ha utilizado con cierta habilidad para atemorizar a los de intramuros e intentar desprestigiar a los desterrados cubanos.

 

Sin embargo, a pesar de esa desinformación oficial de cinco décadas, el castrismo hoy se muestra como la peor de las mentiras que el pueblo cubano haya soportado en toda su historia:

 

•El castrismo prometió cumplir con el fundamento básico de la revolución cubana que derrocó al dictador Fulgencio Batista, que era respetar la libertad de prensa y convocar a elecciones libres en 18 meses, y el régimen comunista cubano lleva cinco décadas oprimiendo al pueblo con los métodos más salvajes del estalinismo, y por ende, sin libertad de expresión y sin elecciones democráticas pluripartidistas en la isla.

 

• El castrismo prometió reivindicar a los negros marginados en 1959 y hoy los cubanos negros representan el sector más discriminado y pobre de la sociedad cubana.

 

• El castrismo enfatizó en 1959 que erradicaría la prostitución y hoy la prostitución se ha incrementado en la sociedad cubana producto de la pobreza generalizada en el país.

 

• El castrismo garantizó en 1959 que crearía al Hombre Nuevo y hoy masivamente en la juventud cubana vibra la desesperanza y la mayor oposición al régimen de terror existente.

 

Pero volvamos a lo declarado por el cantautor Pablo Milanés, porque nos parece, que en el trasfondo de sus confesiones, está el pensar de la juventud cubana de la isla y la mejor muestra de la crisis brutal de miseria y de quiebra social que padece el pueblo cubano en la actualidad.

 

• Milanés comienza su confesión de forma descarnada, al decir que no confía en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años.

Esto quiere decir, sin trabalenguas ni subterfugios, que el cantautor de “Yolanda” no confía en Fidel ni en Raúl ni en Machado Ventura ni en Ramiro Valdés ni en Guillermo García ni en Juan Almeida, entre otros tantos, que forman la gerontocracia que gobierna a Cuba.

 

• Milanés prosigue su confesión diciendo que se debe pasar el mando a las nuevas generaciones, porque el socialismo castrista se estancó.

Esto parece querer decir, sin dobleces, que el país merece otro derrotero y otros dirigentes.

 

• Milanés confiesa que las ideas revolucionarios de antaño se han vuelto reaccionarias y no dejan avanzar a la nueva generación.

Esto pudiera sugerir un rechazo a las ideas estalinistas que han predominado en Cuba.

 

• Milanés confiesa que las nuevas generaciones se forman, pero luego tienen que emigrar para aplicar lo que estudian.

Esto es una opinión sobre los jóvenes, que afirma que en Cuba no existen condiciones para el desarrollo de esa juventud ni para el avance de un respeto a la condición humana.

 

• Milanés confiesa y reitera, que este ir hacia el exilio es muy triste e inadmisible, porque divide a la familia.

Esta reiteración es contundente.

 

• Milanés confiesa que en Cuba hay mucha gente que tiene miedo a expresarse, porque existe un sistema de represión que no permite hablar libremente y que hay que echarlo abajo de un modo radical.

Esta confesión algunos la considerarán subversiva.

 

• Milanés confiesa que el embargo tiene dos caras, porque está la otra cara del autoembargo, que utiliza el régimen como una emergencia para defenderse de sus propios errores.

Esta confesión es maravillosa, porque reconoce que el desastre es sistémico y no depende del exterior.

 

• Milanés confiesa que la dirigencia actual debe retirarse y no cree que haya que juzgarlos por nada.

Esta confesión expone para Cuba una vía similar a la de la transición española, que a pesar de la violencia sangrienta de la Guerra Civil, se enrumbó hacia la democracia, con un perdón nacional, que es el famoso y pragmático “borrón y cuenta nueva”.

 

• Milanés en su última confesión compara sus esperanzas con la presidencia de Barack Obama, por la llegada de un negro a la Casa Blanca, con el escenario cubano, donde los negros aún no tienen ni poder real ni oportunidades.

 

Hasta aquí las controvertidas confesiones de Pablo Milanés, que deben ser analizadas con el mayor desapasionamiento posible, porque entrañan una plataforma real de pensamiento, de una  mayoría considerable de la juventud cubana de intramuros.

 

Podemos coincidir o discrepar del cantautor Pablo Milanés, podemos coincidir con algunos puntos y discrepar de otros en sus confesiones.

 

Pero el meollo de lo dicho por Milanés es definitivamente muy grave para el castrismo y su gerontocracia.

 

Gracias Pablo Milanés por “Yolanda”, tú maravilloso poema amoroso, y por ésta, tú última confesión de corte contestataria y acusatoria sobre los desmanes del castrismo.

 

PUBLICADO EN DIARIO LAS AMERICAS

Cultura y Revolución

Sunday, January 4th, 2009

ANTONIO GARRIDO

Sur Digital (Andalucía) - Andalucía, España - enlace con artículo original

2 de enero del 2009

Cuba necesitaba un inventario de valores y símbolos para unir a una población diversa

La identidad nacional se construyó contra la potencia colonial, España

AQUELLOS barbudos que bajaron de Sierra Madre hace ahora medio siglo y acabaron con la dictadura de Batista, la segunda, porque la primera se desarrolló desde 1940 hasta 1944, tenían muy claro que la cultura, entendida más como educación, iba a ser un factor clave dentro del modelo revolucionario que había triunfado después de un largo periodo de inestabilidad política en la isla que, de hecho, se inició después de la guerra hispanonorteamericana del 98. Vaya por delante que todo lo que sigue hay que situarlo en un contexto preciso, el rechazo de la revolución, aún no declaradamente marxista, a que Cuba fuera fagocitada por los Estados Unidos, no sólo en lo político sino en todos los ámbitos. Precisamente la gran hostilidad hacia Batista tenía un plus en el entreguismo cultural y educativo que su gobierno había desarrollado.

Se afirmó que Cuba era un gran cabaré donde los norteamericanos disfrutaban del sol, de los precios bajos y de los favores sexuales y no faltaba razón a quienes así pensaban mientras que la mayoría de la población era analfabeta; lo que no impedía que la minoría culta fuera de gran nivel y de relevancia internacional; este componente de proyección exterior de la cultura cubana se mantendrá aunque con otro discurso teórico, el marxista.

No hay que olvidar que sobre Cuba pendía la espada, no de Damocles sino de la Enmienda Platt, que permitía a USA intervenir cuando lo estimara oportuno y con los medios que considerara convenientes. No era poca amenaza.

Bloqueo americano

En 1961 se rompieron las relaciones con Castro y la situación empeoró de manera significativa con el bloqueo que, entre otros, fue uno de los factores que decidió que la alianza de Castro fuera con Rusia y que la isla se convirtiera, en gráfica imagen, en un portaviones natural a pocas millas de un enemigo que era Goliat frente a David.

Un repaso por los textos que se refieren a la cultura en la revolución ofrecen una constante que se define de manera inequívoca como nacionalista más que como marxista en una primera fase; en un segundo momento se produce la identificación de marxismo y nacionalismo en el marco del movimiento internacional. En efecto, Cuba necesitaba establecer un inventario de valores y de símbolos que unieran a una población de diverso origen étnico, una unión que debía ser adhesión a los valores patrios.

En este sentido, como ocurrió a principios del XIX con las nuevas repúblicas independientes en Hispanoamérica, la identidad nacional se construyó contra la potencia colonial, España, que había sido de una torpeza difícil de igualar al administrar los deseos de autonomía al principio, y de independencia después de las elites criollas.

Cuba es un universo de gran riqueza étnica por la presencia del elemento de origen africano; de hecho, el movimiento antiesclavista es uno de las bases ideológicas de las guerras contra la metrópolis que, estupendo ejemplo de hipocresía, pese a ser una sociedad de acendrado catolicismo mantenía el modelo esclavista por puros intereses económicos; aunque este planteamiento no era diferente al de los sudistas que también eran de fe cristiana. Los negros de Cuba, marginados de la cultura oficial, aportaron, sin embargo, elementos originales que procedían de su tradición popular y se incardinaron en la cultura del pueblo cubano en general. La cultura de Cuba era criolla, de base europea y con elementos de mestizaje de origen africano.

La revolución desarrolló desde el primer momento un modelo cultural con una importante carga ideológica y, lo más importante, extendió la cultura a toda la sociedad por medio de acertadas campañas de alfabetización. Este es quizás el mayor logro revolucionario. Pese a las dificultades económicas de todo tipo y a la dictadura política, la cultura como educación se desarrolló como un derecho básico y universal desde 1959 con más de un millón de alfabetizados en un tiempo relativamente breve.

Si nos adentramos en la cultura en un sentido más especializado encontramos el mismo interés; no hay que olvidar que las cabezas de la revolución procedían de familias burguesas con un alto nivel cultural. Dos ejemplos lo muestran. En 1959, a pocos meses del triunfo revolucionario, se crearon el ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica) y la Casa de las Américas. Muy pronto, en 1961, la Escuela Nacional de Arte. Claro está que estas instituciones, algunas, como el ICAIC, con prestigio internacional, fueron ocupadas por el pensamiento único del partido único y entraron, como la misma Cuba, en la órbita del bloque soviético, con lo que los flujos naturales por la posición geográfica y la tradición cultural previa se vieron alterados porque se orientaron en un solo sentido.

Hispanistas

En mi experiencia personal en los países del Este de Europa he podido comprobar la importancia de Cuba en el ámbito del hispanismo. La mayoría de los profesores de enseñanza media y universitaria habían pasado por las aulas de las universidades cubanas. Moscú sustituyó a ese París, eterno sueño de los intelectuales de América del Sur. Pude comprobar que la formación de estos hispanistas era muy sólida en lo que podemos denominar el canon de la cultura hispanoamericana; por ejemplo, el conocimiento de la literatura áurea española era superior, en muchos, al nivel medio de los profesionales españoles.

Desde el primer momento la cultura fue un arma revolucionaria y las artes se definían como revolucionarias de manera conceptual y de manera formal. Una idea que se sigue repitiendo y que forma parte del repertorio clásico de la izquierda es que el arte no debe ser rehén del mercado; se mantiene en la isla, y no hace mucho que impartí conferencias en ella, la idea del arte al margen de la especulación económica y como, con retórica un punto trasnochada, faro de luz y medio de emancipación. Arte para adoctrinar aunque la palabra libertad se repita en todos los textos teóricos y los artistas disidentes tengan muchas dificultades para desarrollar su trabajo.

No obstante y pese a todo, la cultura en Cuba desde 1959 ha producido frutos notables en todas las artes, me atrevería a decir que en literatura de manera especial, basta ver los catálogos de las editoriales donde no faltan escritores muy notables dentro del realismo provocador. Tampoco faltan buenos ejemplos en las artes plásticas. Tiene un mérito notable mantener el nivel en situación tan adversa que deseo mejore pronto. Tengo un profundo amor a Cuba y un profundo respeto a su cultura. Carpentier en una de mis referencias formativas más importantes.