Categories
Search
Archive

You are currently browsing the archives for the Cuba - cambios que se discuten category.

Archive for the ‘Cuba - cambios que se discuten’ Category

The Reign of Raul “the Reformer”

Thursday, July 30th, 2009

Capitol Hill Cubans blog - link to original article

at 11:57 PM Sunday, July 26, 2009

Whatever happened to Raul “the Reformer”?

Whatever happened to the China model and the economic reforms that Cuba “experts” swore Raul Castro was committed to?

Since Fidel’s illness was publicly announced in August 2006, news article after news article reported — and pundit after pundit argued — that Raul would soon be opening up the island’s economy. No one seems to know how this rumor about Raul’s psyche got started, but the rumor morphed into perception, perception became “fact,” and “fact” is now exaggeration.

So much so, that an outspoken advocate of normalizing relations with the Castro regime even dubbed Raul, “the Cuban Margaret Thatcher.” 

Yesterday, Raul had another chance to brandish his hyped reformist credentials during the most important public speech of the year for the Castro brothers (the anniversary of the July 26th, 1953 attack on the Moncada military barracks).

Instead, Raul declared:

“To have more, we have to begin by producing more, with a sense of rationality and efficiency, so that we may reduce imports, especially of food products — that may be grown here — whose domestic production is still a long way away from meeting the needs of the population. We face the imperative of making our land produce more; and the land is there to be tilted either with tractors or with oxen, as it was done before the tractor existed.”

At best, this means a rural version of the regressive “import substitution” model adopted by the right-wing military dictatorships of Brazil and Argentina during the 1960’s and 1970’s, and at worst, it means a return to the subsistence farming of the Middle Ages.

 

Same policies, different Castro.

Cuba se viste de Zara

Sunday, January 18th, 2009

La ropa de la empresa de Inditex ha llegado al país caribeño a través de un intermediario. «Nunca hubiera imaginado una tienda así», dice una joven.

Las clientas aprecian el algodón, en vez del poliéster al que están habituadas.

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO | CORRESPONSAL. LA HABANA

SUR.es - Andalucia, España - enlace

Mango, Benetton y Paul & Shark también están presentes en la isla

La ropa de Zara ha llegado esta semana a La Habana para quedarse. O al menos eso es lo que esperan sus clientes. La noticia de que la marca española estaba en Cuba corrió como la pólvora gracias al boca a boca. La tienda está alejada del centro urbano, pero los compradores acuden como moscas a la miel. El primer día, las dependientas atendieron a invitados especiales. «No me hubiera imaginado nunca una tienda así. Todo está a buen precio. Conozco Zara porque mi mamá vive en Barcelona y me ha comprado cosas allá», comentaba Ariadna, una joven que se enteró de la apertura del local por una amiga.

Un sobrio cartel con la leyenda ‘Moda y Punto’ cuelga de una pared de la nave. Toda la ropa tiene etiquetas de Zara y la estética del local, salvo por los techos altos y abiertos, también se corresponde con el sello español. Pero no es una tienda de Inditex propiamente dicha. Inditex vende ocasionalmente excedentes de campañas anteriores a empresas especializadas, con la condición de que los artículos no se comercialicen en los mercados donde el grupo tiene presencia comercial.

Precios y sueldos

Así es como una serie de productos de Zara ha entrado en el país caribeño, a través de otra compañía que ha adquirido género -incluso colgadores y probadores- a estos intermediarios.

Las que sí tienen establecimientos propios en la isla son las firmas Benetton, Mango, Oscar de la Renta, Paul & Shark y Adidas. Todos están situados en zonas muy concurridas y lucen prendas con precios elevados para el sueldo del cubano medio, fijado en unos 400 pesos (17 euros). A Daniela, una joven que revisa los estantes en Zara, todo le parece «muy moderno». Su madre destaca la «calidad» del género. La mayor parte de las confecciones son de algodón, lino y viscosa, materiales escasos en un país que soporta temperaturas infernales y, sin embargo, rebosa de poliéster, mucho más barato.

Mariela Estévez, gerente del establecimiento, que pertenece al Consejo de Estado, la máxima autoridad en la isla que preside el general Raúl Castro, está encantada. «La previsión de ventas diarias la fijamos en 5.000 dólares, pero en la inauguración se superó con creces», advierte. Otra razón del éxito de la tienda es que admite devoluciones, práctica casi inexistente en la red minorista de la isla comunista. Eso sí, ha sucumbido a la norma que exige depositar el bolso de mano en un guardabolsos y a llevar consigo la cartera, el móvil y las gafas.

Cuba en un taxi

Thursday, January 15th, 2009

Fernando García | 15/01/2009 

LaVanguardia.es - enlace

“¿Taxi?”. La pregunta es mundial; asalta a cada viajero al salir de aeropuertos, estaciones y hoteles de todo el planeta. Cuba no es una excepción, pero aquí el interrogante oculta aspectos que conviene aclarar con una respuesta abase de nuevas preguntas: “¿Qué carro? ¿Qué tarifa? ¿Tiene contador? ¿Y recibo?…”. Si no, el riesgo de pufo es alto, pues la piratería en el taxi cubano es notable y variopinta. Ahora, el Gobierno de Raúl Castro trata de cambiar el panorama mediante la concesión de nuevas licencias privadas tras una veda de 10 años. Aunque el fin declarado es mejorar la situación del transporte, la medida tiende a frenar el fraude en el sector a través del blanqueo de la salvaje competencia que de hecho lo caracteriza. 

El taxi da el pulso exacto de Cuba: de las angustias y las estrategias de sus habitantes; de las singularidades y patologías del sistema, y de la evolución política del país. La liberalización recién aprobada es el último de los tímidos y lentos cambios promovidos por Raúl Castro desde que hace casi un año formalizó el relevo de su convaleciente hermano y líder de la revolución, Fidel. 

La apertura es amplia para las ciudades: aunque el número de licencias se limitará en función de las necesidades, los taxistas privados de las urbes podrán pactar los precios con los clientes “libremente, en atención al comportamiento de la oferta y la demanda”. Y comprarán la gasolina en las gasolineras autorizadas. Sólo en los servicios que se prestan en rutas preestablecidas -en zonas rurales o desde terminales urbanas-, las tarifas vendrán dictadas por una administración provincial que también asignará el combustible. 

Ahora bien: en el caso de los taxistas urbanos sin ruta fija, tanto la libertad de precios como la indicación sobre dónde comprar la gasolina tienen truco. Las tarifas de los taxistas particulares ya se ajustan de facto a la oferta y la demanda -así como a la pericia del cliente-; sólo que los muchos clandestinos del taxi cobran precios prohibitivos para compensar sus límites de acción y encima no pagan impuestos. Nada mejor que una competencia libre pero controlada para combatirlos. En cuanto al combustible, hoy tanto los legales como los ilegales suelen recurrir al mercado negro, con grave daño para las arcas estatales; de ahí que la compra en gasolineras autorizadas sea un requisito para mantener la licencia. 

El problema del transporte en general y del taxi en especial trae de cabeza a los Castro desde hace 20 años. Fidel optó por una prohibición que ahora Raúl anula. Nunca es fácil. 

Taxis, cocotaxis y bicitaxis

El sistema de taxis en Cuba es inabarcable. Las empresas estatales son numerosas y diversas en calidades y precios. Los particulares, legales o no, manejan más de medio siglo de coches, incluidos los almendrones de los 50. Y a las conocidas bicitaxis se suman los singulares cocotaxis: motos con cubículo trasero en esfera. De todo.

Urban farming changing the way many Cubans live and eat

Tuesday, January 13th, 2009

Niko Price,

Agweek - link to publication

Published: 01/12/2009

 

HAVANA — For Miladis Bouza, the global food crisis arrived two decades ago. Now, her efforts to climb out of it could serve as a model for people around the world struggling to feed their families.

 

Bouza was a research biologist, living a solidly middle-class existence, when the collapse of the Soviet Union — and the halt of its subsidized food shipments to Cuba — effectively cut her government salary to $3 a month. Suddenly, a trip to the grocery store was out of reach.

 

So she quit her job, and under a program championed by then-Defense Minister Raul Castro, asked the government for the right to farm an overgrown, half-acre lot near her Havana home. Now, her husband tends rows of tomatoes, sweet potatoes and spinach, while Bouza, 48, sells the produce at a stall on a busy street.

 

Neighbors are happy with cheap vegetables fresh from the field. Bouza never lacks for fresh produce, and she pulls in $100 to $250 a month — many times the average government salary of $19.

 

“All that money is mine,” she says. “The only thing I have to buy is protein” — meat.

 

Cuba’s urban farming program has been a stunning, and surprising, success. The farms, many of them on tiny plots like Bouza’s, now supply much of Cuba’s vegetables. They also provide 350,000 jobs nationwide with relatively high pay and have transformed eating habits in a nation accustomed to a less-than-ideal diet of rice and beans and canned goods from Eastern Europe.

 

From 1989 to ’93, Cubans went from eating an average of 3,004 calories a day to only 2,323, according to the U.N. Food and Agriculture Organization, as shelves emptied of the Soviet goods that made up two-thirds of Cuba’s food. Today, they eat 3,547 calories a day — more than what the U.S. government recommends for American citizens.

 

“It’s a really interesting model looking at what’s possible in a nation that’s 80 percent urban,” says Catherine Murphy, a California sociologist who spent a decade studying farms in Havana. “It shows that cities can produce huge amounts of their own food, and you get all kinds of social and ecological benefits.”

 

Economy

 

Of course, urban farms might not be such a success in a healthy, competitive economy.

 

As it is, productivity is low at Cuba’s large, state-run farms where workers lack incentives. Government-supplied rations — mostly imported from the U.S. — provide such staples as rice, beans and cooking oil, but not fresh produce. Importers bring in only what central planners want, so the market doesn’t correct for gaps. And since most land is owned by the state, developers are not competing for the vacant lots that can become plots for vegetables.

 

Still, experts say the basic idea behind urban farming has a lot of promise.

 

“It’s land that otherwise would be sitting idle. It requires little or no transportation to get (produce) to market,” says Bill Messina, an agricultural economist at the University of Florida in Gainesville. “It’s good anyway you look at it.”

 

And with fuel prices and food shortages causing unrest and hunger across the world, many say the Cuban model should spread.

 

“There are certain issues where we think Cuba has a lot to teach the world. Urban agriculture is one of them,” says Beat Schmid, coordinator of Cuba programs for the charity Oxfam International.

 

Other countries have experimented with urban farming — Cuba’s initial steps were modeled after a green belt surrounding Shanghai. But nowhere has urban farming been used so widely to transform the way a country feeds itself.

 

“As the global food crisis receives attention, this is something that we need to be looking at,” Murphy says. “Havana is an unlikely, really successful model where no one would expect one to come from.”

 

Expansion

 

Now that Raul Castro is president, many expect him to expand the program he began as an experiment in the early 1990s.

 

One of the first plots he opened was the “organoponico” on Fifth Avenue and 44th Street in the ritzy Havana neighborhood of Miramar. The half-block farm — owned by a government agency — is surrounded by apartment buildings and houses, but also offices of foreign companies, a Spanish bank and the South African Embassy.

 

“Nobody used to eat vegetables,” says David Leon, 50. “People’s nutrition has improved a lot. It’s a lot healthier. And it tastes good.”

Cuba ends ban on new private taxis; cabbies can set their own fares

Tuesday, January 13th, 2009

Mon Jan 12, 12:59 PM

 By The Associated Press - link

 

 HAVANA, Cuba - Cuban officials say they are ending a nearly decade-long ban on new licences for private taxis - and they will even let cabbies set their own fares.

 

The rules published in the official gazette also will allow private jitneys in rural areas, though they will be under greater restrictions than city taxis.

 

Many car-owning Cubans already offer pirate taxi services, but run the risk of having their cars confiscated if they are caught.

 

The new rules appear to add a dose of the free market to help the communist system’s struggling transportation system.

 

Officials in earlier years cracked down on private taxis, accusing them of fomenting a black market in fuel.

Cuba’s Raul Castro to Issue Licenses for Private Cabs in Cities

Tuesday, January 13th, 2009

By Matthew Walter

Bloomberg - Link to original article

Jan. 12 (Bloomberg) — Cuba’s government will begin licensing private cab drivers to operate in cities for the first time since 1999 in the latest effort by President Raul Castro to liberalize the communist island-nation’s economy.

Urban cab drivers will be allowed to negotiate rates with passengers, based on “supply and demand,” according to a resolution passed Dec. 22 by the transportation minister, published today on the government’s Official Gazette Web site.

 

Castro, who took over from his brother Fidel Castro almost a year ago, has taken steps to allow private ownership in the country after almost 50 years of communist rule. He has allowed Cubans to buy mobile phones and DVD players, lifted a ban on citizens using tourist hotels and announced that unused government land will be distributed to private farmers.

 

Taxis that operate in the countryside must continue to follow fixed routes and charge regulated rates, according to the resolution.

 

To contact the reporter on this story: Matthew Walter in Caracas at mwalter4@bloomberg.net.

 

Last Updated: January 12, 2009 14:12 EST

Cuba: Los 50 años de una revolución desafiada por el futuro

Friday, January 2nd, 2009

Con Fidel Castro alejado del poder, Cuba ingresa en una etapa de reformas políticas y económicas. El sistema comunista soportó el bloqueo de EE.UU. y busca su propio modelo.

Clarin.com - enlce con artículo original

Por: Marcelo Cantelmi

Una condición invariable del futuro es que es el pasado el que lo hace posible. La Revolución Cubana ha sido un desafío en multitud de sentidos, su vigencia posiblemente el mayor y el más agresivo para muchos de sus enemigos. Sin embargo para observar este proceso y el extraordinario cambio que se está incubando, movido por los mismos dirigentes que hicieron aquel salto hace 50 años, conviene un par de pasos de distancia.

Son necesarios, para no caer en las simplificaciones que especialmente atraparon a los Estados Unidos, no el único rival de la isla en esa madeja. En verdad, la cercanía geográfica de Cuba ha sido un magro argumento de Washington para asumir una métrica dual que admitió una relación amplia comercial y política tanto con Vietnam como con China, dos naciones plenamente comunistas, pero que justificó un bloqueo económico de décadas sobre la isla caribeña, con inútiles efectos políticos.

Lo que viene abre esperanzas de que se repare ese desbalance, de la mano del proceso de reforma que arrancó con la llegada al poder de Raúl Castro, en febrero de 2008 y de las mutaciones que podrían producirse en EE.UU. que han creado grandes expectativas en La Habana. Pero la cuestión no es sólo si ese giro geopolítico –el fin del embargo, la normalización de relaciones– es interpretado por los círculos más duros norteamericanos y del exilio como una derrota propia. Sino cómo vivirá Cuba su nueva revolución que proclamó el propio Fidel Castro en 2006 cuando anticipó que “estamos marchando hacia un cambio total de nuestra sociedad”. Es claro que el pequeño país caribeño no saldrá hacia una apertura democrática liberal. No es una condición necesaria como lo prueban los casos de China y Vietnam. El pragmatismo, sí lo es.

Raúl Castro planteó en 2007, cuando ya estaba interinamente a cargo del poder que “Cuba no tiene mayor desafío que el combate por la eficiencia del sistema económico: habrá que introducir los cambios estructurales y de conceptos que resulten necesarios”. Esas frases fueron llaves de enormes portales y apuntaron a un giro a favor del estímulo material en lugar del moral que rigió los comienzos de la revolución. De ahí que quizá fuera de los cambios más mediáticos como el acceso a teléfonos celulares, compras de televisores, motonetas, hornos a microondas y otros equipos electrónicos, el más relevante sea la adquisición sin restricciones de herramientas de agricultura.

El gesto de liberar este año a siete disidentes fue una señal adicional sobre lo que podría ocurrir más temprano que tarde con el resto de los más de 200 que purgan condenas en cárceles cubanas. Además Cuba sin bloqueo es un gigantesco negocio para el turismo en EE.UU., sobre todo el de la tercera edad.

El desafío para esta dirección es realizar esa transformación sin perder el control ni resignar los símbolos revolucionarios, un tema que está en el centro de la sorda disputa en la isla entre los llamados “inmovilistas” y los “renovadores”. Los primeros admiten su preocupación porque, por ejemplo, si se entregan tierras en mayor cantidad de lo que se hace desde la reforma de la década de los ‘90, habrá un empleador y tendrán contratados que cobrarán un sueldo. “Ahí está la cuestión de la plusvalía que no se resuelve”, le dijo a este periodista un alto dirigente de la Revolución explicando en qué andan los más duros.

No todo es tan esquemático. El Ministerio de Defensa que aún dirige Raúl Castro gestiona 844 empresas que generan 64% de las divisas del país y explican 60% de su PBI. En esas firmas, el Presidente vincula el estimulo salarial con los resultados. La consecuencia ha sido que sólo 7 por ciento de sus empresas registraron pérdidas en 2005/2006 frente al 38 por ciento del total de las compañías naciones que acabaron en rojo.

Algo similar sucede con el campo. Las cooperativas privadas que son mas de 1.500 poseen una fracción de tierras pero producen 60% de los productos agropecuarios. 

La isla importa hoy cerca de 80% de los alimentos que consume aunque la mitad de sus tierras cultivables están ociosas o subutilizadas. Otra de las calamidades es que el salario promedio es de poco más de 10 dólares, cerca de 300 pesos cubanos. Es tan insuficiente que el propio Raúl Castro admitió que ese ingreso magro “generaliza manifestaciones de indisciplina social y tolerancia con actitudes antisociales”. Mercado negro y baja disciplina laboral, sería la mejor traducción.

A los cubanos les irrita cuando se analiza el fenómeno de China o Vietnam como un proceso de capitalismo con otro rostro. En igual clave que sus socios asiáticos defienden como una modernización comunista la apertura que Deng Xiao Ping impuso hace 30 años en China o la del PC de Vietnam en 1978, con su célebre Doi Moi o renovación multifacética.

El espejo en el que más parecen reflejarse es justamente el vietnamita. Ese país determinó que “la economía mercantil no es un atributo exclusivo del capitalismo, sino una conquista de la humanidad y elemento necesario en la transición al socialismo” y proclamó acabar con “la mercadofobia”. Al liberar las potencias individuales esa nación del sudeste asiático pasó de ser un importador neto de arroz a ser el segundo exportador del mundo y atrajo inversiones de la mano de sueldos comparativamente muy bajos y una mano de obra en extremo calificada. El Partido Comunista mantiene el control total del país, pero la economía se abrió al mundo y ha negociado acuerdos con todos los organismos internacionales existentes.

Si es el presente el que anticipa el futuro vale entonces observar ese sendero para adivinar los pasos de Cuba. La cuestión es el lastre del embargo aunque probablemente será menos una barrera que un escollo en ese camino que ya comenzó a andarse. 

http://www.clarin.com/diario/2008/12/28/um/m-01828965.htm

La revolución cubana se hace vieja

Friday, January 2nd, 2009

LaVanguardia.es - Enlace con el artículo original

Fernando García | La Habana. Corresponsal | 31/12/2008 

 

Frases claves:

La edad de los líderes y la falta de cambios caracterizan el castrismo 50 años después  |  ”Cuba hoy mira más al pasado, y el futuro es una nebulosa”, dice Leonardo Padura  |  ”Si nos robamos a nosotros mismos, no podemos quejarnos”, clama una estudiante

 

En el Granma del último viernes, jornada estelar del diario oficial cubano, la noticia sobre el segundo de los dos plenarios que el Parlamento celebra cada año competía en primera plana con otras tres informaciones: una de hace 140 años, sobre la abolición de la esclavitud en la isla y dos de 1958, relativas a un parte de guerra de Fidel Castro y a cómo la ciudad Santiago se preparó para recibir a los barbudos.

MÁS INFORMACIÓN

 

 

Podría esgrimirse que, en vísperas del aniversario del triunfo de la revolución, es normal que el periódico derroche tintas en Historia. Pero resulta que prácticamente cada día del año el Granma dedica generosos espacios a noticias de hace años, decenios y hasta siglos. 

Es todo un síntoma. A la edad de cincuenta, la revolución cubana se ha hecho vieja y, como los ancianos, mira atrás. Su convaleciente líder y los principales dirigentes están muy mayores, con más de 70 años de media. Aunque, como se trata de subsistir, ni siquiera estos gobernantes dudan de la necesidad de cambios para seguir adelante y mantener el tipo; esos sí, sus recetas parecen variar ampliamente, desde el lifting a la restauración integral. 

Fidel Castro (82), su hermano y sucesor en la presidencia, Raúl (77), el vicepresidente José Ramón Machado (78) y el resto de veteranos jerarcas que rigen los destinos de Cuba -casi siempre sin haberse quitado el uniforme verde oliva desde que pusieron en fuga al dictador Batista-, han reconocido asimismo la urgencia de un cambio generacional en el poder; de adaptarse a las aspiraciones, la nueva mirada del mundo y forma de comunicarse de los que vienen detrás; de “no perder” a los chavales. Pero el relevo no acaba de vislumbrarse y cada vez son más los jóvenes que, por dificultad de conexión o falta de expectativas, cortan el contacto con la nave nodriza de la revolución: mentalmente, físicamente o de ambos modos a la vez. 

El exitoso novelista cubano Leonardo Padura, hombre equidistante respecto a los consabidos discursos del oficialismo y la disidencia más previsible, denuncia sin ambages lo que juzga las querencias pretéritas de los gobernantes: “Cuba es hoy un país que mira más al pasado. Mucha gente está harta de lo histórico. El futuro es una nebulosa casi imposible de predecir en sus mínimos detalles y el presente, para mucha gente, sólo lucha y agonía, supervivencia y desespero”. 

Desde un plano menos abstracto, Susel Fernández, una joven cubana que estudia en la Universidad de Bolonia (Italia) y anda de vacaciones en La Habana, nos ofrece un testimonio muy ilustrativo de la situación de los jóvenes y del país. De 25 años y criada por tanto entre las penurias del periodo especial iniciado al caer la URSS, el negocio de pastelería que en esa época abrieron sus padres creó en Susel un interés por el mundo de los negocios que cada vez le sería más difícil cultivar en Cuba, al menos legalmente. 

Cuando cumplió los 20, Susel pidió y obtuvo la primera beca de la embajada de Italia a un cubano, en concreto para estudiar Economía y Marketing en Bolonia. “Me interesaban las virtudes del libre mercado, desde una especialidad que aquí no existe”. La joven podría contarse entre miles de cubanos que buscan prosperar fuera. Pero Susel quiere volver para montar algún proyecto relacionado con la eficiencia empresarial. Ella vincula estos planes a lo que el propio gobierno cubano considera una lacra del sistema: la corrupción, la extensión del mercado negro y los desvíos masivos de recursos del Estado. “Nos robamos a nosotros mismos, es el colmo. Cuando uno se lleva a casa material de la empresa, no puede quejarse de que las escuelas y los hospitales están fatal. Porque él y muchos como él impiden que las empresas paguen las tasas necesarias para mantener esos servicios”. 

La extensión alarmante de el robo,que los cubanos sitúan en el escalón siguiente a los de la lucha y la resolvedera,no puede disociarse del problema de los bajos salarios. Desde que relevó a Fidel, Raúl viene insistiendo en su proyecto de poner fin al “igualitarismo explotador” basado en que todos reciben lo mismo gracias a los subsidios. El nuevo presidente quiere subir los sueldos y ajustarlos a la productividad a cambio de rebajar la factura de subvenciones en alimentación y servicios, yde establecer impuestos: en el fondo, una carga de profundidad contra el esquema guevarista del socialismo cubano. 

Pero tanto estos cambios como las reformas anunciadas o sugeridas en relación con una apertura a ciertas formas de mercado libre yde iniciativa privada parecen varadas desde hace meses, cuando las ilusiones de los isleños se dispararon al autorizar el gobierno el acceso a los hoteles, los móviles y otros electrodomésticos, así como la entrega de tierras baldías a campesinos particulares. 

Raúl habló el sábado de “aplazamiento” de las reformas y de un prioritario recorte de subsidios para paliar la crisis resultante de tres ciclones devastadores más una debacle económica internacional. Todo llegará, dijo; lo más importante, en el congreso del PCC, allá en otoño próximo. 

El tiempo corre en contra de Raúl, mientras que el contexto de sus remozadas relaciones con todo el mundo salvo EE.UU. va a su favor. Falta ver la incidencia de la llegada de Barack Obama, que siendo candidato prometió aliviar las restricciones a los viajes y las remesas de los cubanoamericanos a la isla. El presidente cubano le ha ofrecido diálogo e incluso un canje de presos. 

La Habana apenas oculta su ansiedad ante lo que puede venir del vecino de arriba. Después de 50 años a la greña, las diatribas contra el imperio escasean estos días. Como también es algo menor la insistencia en la denuncia del “criminal embargo”, que según cifras oficiales ha hecho perder 93.000 millones de dólares a Cuba. De momento, el diálogo no está descartado. El tiempo y la juventud están del lado de Obama. La veteranía, a favor pero también en contra de la revolución.

Cuba: Raúl Castro anuncia ajustes económicos para 2009

Friday, January 2nd, 2009

El general Castro asistió a la presentación de los balances y pronósticos de la economía cubana.

Enlace con artículo orignal en  Infolatam 

La Habana, 28 de diciembre de 2008

El presidente de Cuba, Raúl Castro, se despidió el pasado sábado del año en que asumió la jefatura del Estado con el anuncio de que el sector estatal deberá ajustarse el cinturón, que los servicios gratuitos no indispensables están en peligro y que el 2009 será de “mucha incertidumbre”. Cuba prevé un crecimiento de un 6% en 2009, luego de cerrar el 2008 con un 4,3%.

El general Castro asistió a la presentación de los balances y pronósticos de la economía cubana, muy golpeada por el paso de tres huracanes por la isla en los últimos meses.

“Hay que actuar con realismo y ajustar todos los sueños a las verdaderas posibilidades”, dijo el presidente ante los parlamentarios, al demandar más producción, el ajuste de los gastos y “optimizar” las relaciones comerciales internacionales.

“La prioridad de otros asuntos nos impidió la conclusión de los estudios y presentar a esta Asamblea la nueva composición del Gobierno”, dijo, al anunciar que se trabaja en la creación de una Contraloría que supervise la actividad de los organismos del Estado.

“El año próximo es de mucha incertidumbre en la economía mundial y debemos estar preparados para enfrentar ese serio reto que ya nos viene afectando de manera apreciable”, dijo. “Nadie, ni un individuo, ni un país, puede darse el lujo de gastar indefinidamente más de lo que recibe por la venta de sus producciones o por los servicios que presta”, afirmó.

Previamente, Raúl Castro y sus ministros escucharon el informe del titular de Economía, José Luis Rodríguez, quien pronosticó un crecimiento del PIB del seis por ciento para el 2009, tras acabar el presente ejercicio en el 4,3 por ciento.

A pesar de que la cifra no alcanzó el 8 por ciento previsto, en el que es el segundo incumplimiento consecutivo de los objetivos de la economía insular, Rodríguez calificó el balance de este año de “discreto resultado positivo”.

“Se avecinan tiempos de duro esfuerzo y de combate sin tregua frente a las dificultades, empezando por nuestras propias insuficiencias y errores”, sentenció Rodríguez, al adelantar que habrá que reducir el gasto para adecuarlo a los ingresos y se aplazarán “inversiones y otros gastos no imprescindibles”.

¿Qué le pasan a las reformas?

Friday, January 2nd, 2009

Raúl Castro anunció que el sector estatal deberá ajustarse el cinturón el próximo año y que las reformas estructurales anunciadas en el 2007 han debido posponerse como consecuencia 

Sacado de “Celebrarán medio siglo de castrismo sobriamente y con cinturón apretado” - BY EFE